Siento decepcionarte pero...

yo ya no vendo presets

Y ojo al porqué

Porque es un motivo muy sencillo: No me siento bien si no vendo un producto que queda clavado en cualquier foto el 100% de las veces.

Atiende.

Por muy bien que suene y lo demandado que está, un sistema que aplica un efecto con sólo hacer clic sólo trae problemas a tus fotos.

A estas alturas ya deberías saber que cada foto necesita una edición diferente, y eso no hay un preset que te lo ofrezca.

Por no hablar de que aplicas el mismo efecto una y otra vez, haciendo tuyo el estilo personal de otra persona.

Palabra clave: “personal”.

No me malinterpretes, usar y vender presets es respetable, pero son la comida rápida de la edición y esto va de ser chefs privados. De conseguir una edición adaptada a tus gustos y a las condiciones de cada escena.

Pero sobre todo, de que tu edición sea de verdad tuya.

Así que mi misión aquí es facilitarte esos efectos, sí, pero no en presets “no-brainers”, sino algo que estudies, comprendas y construyas basado en tu producto. 

Porque si he cortado el grifo después de haber vendido más de 4000 packs de presets, tiene que haber sido por algo mucho mejor.