No necesitas una cámara cara

No, no necesitas esa cámara tan cara

Hay un montón de razones para escoger la fotografía como tu hobby o tu trabajo. Una de ellas es lo alucinante de las nuevas cámaras que están saliendo al mercado, o esas de las que sólo conoces rumores y que ya se te hace la boca agua.

Hay mucha competencia en la industria, por lo que las grandes marcas crean cámaras que intentan superar siempre a la anterior, y se lo montan de forma que nos tienen ahorrando durante meses si hace falta.

Que los tiempos evolucionen y con ello el equipo, es algo bueno y bastante alucinante con todas las movidas nuevas que trae cada equipo.

Pero eso no significa que la cámara que tienes ahora y que tanto te mueres por sustituir esté obsoleta o no sea suficiente.

Ya te lo digo mucho, pero nunca está de más recordarlo: no, no necesitas la mejor cámara del mercado. Y si no me crees, aquí te dejo siete razones para disuadirte.

Las cámaras de iniciación son mejores que nunca

Las nuevas DSLR y mirrorless que están saliendo para iniciados son, la mayoría, increíbles en comparación con lo que había hace unos años.

Quizás no tengan todas las especificaciones de la gama alta, pero son más que capaces de cumplir, en la mayoría de casos, con tu trabajo fotográfico.

Y si crees que no, quizás es porque no sabes sacarles todo el partido que tienen.

No necesitas el último modelo de la cámara más cara para obtener calidad. Tu cliente, o el público que ve tus fotos, normalmente no sabe diferenciar entre imágenes tomadas con una cámara básica o con el “modelo transformer definitivo”.

No, no necesitas tantos megapixeles

Desde que entraron a escena las cámaras digitales (parecen siglos y no fue hace tanto) el número de megapixeles que ofrecen las nuevas cámaras es abismal.

Más píxeles en tu DSLR básica que granos de arroz en una paella. Mucha gente asocia más megapixeles con mejor cámara y, por ende, mejores fotos. Pero en realidad el 99% del tiempo no necesitas tantos.

Sí que pueden ser de ayuda, por ejemplo, cuando necesitas tomar fotos de gran, GRAN tamaño.

Pero ¿cuántas veces se te presenta ese caso? La cámara que usas ahora probablemente pueda cubrir tu trabajo perfectamente sin tener tropecientos megapixeles.

Además, cuantos más megapixeles, mayor es el tamaño del archivo, por lo que necesitarás tarjetas de memoria y discos duros más rápidos y de mayor tamaño, es decir: muchos dineritos.

Y ni hace falta hablar de lo pesado que se hace editar en Lightroom archivos tan grandes.

Tu cámara no define la calidad de tu trabajo

Seguro que tú también has pensado eso de “si consigo una cámara nueva, mis fotos serán mejores”.

Mientras que puede que eso te ayude de alguna forma, lo cierto es que en la mayoría de los casos tu cámara no es lo que determina si tu trabajo es bueno o no.

Cuando leo como un friki las reviews de cámaras nuevas, la mayoría de las veces suele entrarme ese pensamiento intrusivo que me dice “cómpratela”.

Pero ahora mismo siento que tengo suficiente con mi cámara y que lo que necesito es desarrollarme creativamente como fotógrafo, no hipotecarme por un nuevo equipo.

Por supuesto, esto siempre va a depender de la cámara que tengas ahora.

En algún punto siempre es necesario actualizar el equipo conforme a cómo vas evolucionando. Simplemente, bajo mi punto de vista, no lo veo lo principal.

La mayoría de características y especificaciones no son importantes

Me quedé dormido leyendo las largas listas de especificaciones que nombraban algunos en las reviews de la cámara que me quería comprar hace un tiempo.

Es comprensible que a mucha gente este tipo de datos les emocione, pero la realidad es que no todos los aspectos y actualizaciones importan tanto como quieren que pienses.

Muchas de las novedades que implementan a las cámaras pueden ser muy interesantes, y algunas realmente útiles, como el GPS en una cámara cuando fotografías un parque nacional o algún sitio en el que nunca has estado antes.

Puedes ir después sin preocuparte de encontrar el camino. Pero en su mayoría, tan sólo un porcentaje pequeñito es realmente el que tiene algún tipo de impacto en tu trabajo.

¿La clave? Saber qué especificaciones son realmente necesarias en el momento en el que decides comprar una nueva cámara. Céntrate en esas cosas que realmente sabes que tú, por el trabajo que haces, necesitas.

Y nada más.

Buscar el mejor equipo te hará confiarte demasiado

La revolución tecnológica mola, pero como fotógrafos, nos puede anestesiar: no podemos confiar tan sólo en nuestra cámara para ser mejores.

Si te centras más en gastarte toda la pasta en una cámara increíble que en mejorar tus habilidades como fotógrafo, estás perdido. No vas a progresar como debes, y acabarás pareciendo más una fábrica de fotos que un artista.

Recuerda que en la fotografía hay algo más que el componente técnico. Y ese es el más complicado de trabajar.

¡Sorpresa! Las cámaras son caras

Parece obvio pero ¿sabes cuantísimo dinero se nos va en el equipo?

Si eres un profesional y prefieres justificar en ello que hayas tenido que vender tu riñón, vale. Pero la mayoría de fotógrafos no van a encontrar un beneficio tan significativo en una inversión tan grande, así que el coste a veces no debería asumirse así como así.

Invertir en otro tipo de equipo a veces es la clave

En lugar de gastarte la pela en una cámara nueva, plantéate usar ese dinero en otro equipo que quizás sí que tenga un mayor impacto en tu trabajo.

No puedes ir con la última cámara del mercado y de repente no tener un trípode si quieres hacer foto nocturna, por ejemplo.

Y qué decir de las lentes: las eternas segundonas. Una lente te puede salvar la foto, puede marcar un paso de calidad increíble. Y si tienes una cámara brutal, no puedes ir con un pisapapeles como lente.

Por último, y no menos importante, hay algo esencial en lo que debes invertir además de tu equipo: en formarte. La formación en fotografía es imprescindible si quieres tener todo lo que hace falta para ser un profesional en esto.

Qué, ¿te vienes?

Comentarios del post

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Albus

    Muy útil e interesante este artículo, gracias por compartir estas cositas con nosotros Javier

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